Ojeras y el desafío de una mirada descansada.
Conoce al autor
Dra. Fátima Agüero
Médica Dermatóloga. Prof. Asistente - Catedra de Dermatología - Facultad de Ciencias Médicas. Universidad Nacional de Asunción. Becaria de Perfeccionamiento en Dermatología estética y laser, Hospital Italiano de Buenos Aires - Argentina. Directora Médica de Dermalaser Paraguay. Past President Sociedad Paraguaya de Restauración Capilar. Presidenta de la Sociedad Paraguaya de Dermatología. Secretaria de Comunicación. RADLA 2021. Miembro de la Academia Americana de Dermatología, del Colegio Ibero latinoamericano de Dermatología, entre otras Sociedades Científicas de prestigio.
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Las ojeras son uno de los motivos de consulta más frecuentes en dermatología estética. Muchas personas las asocian al cansancio, pero en realidad se trata de un signo multifactorial donde intervienen la genética, la anatomía, la calidad de la piel y los hábitos diarios: Entender cuál alteración predomina es fundamental para elegir el tratamiento adecuado.
¿Por qué se acentúan las ojeras?
La piel del contorno de ojos es una de las más finas del cuerpo, tiene menos glándulas sebáceas, menor soporte dérmico y un drenaje linfático delicado. Esto hace que cualquier alteración (vascular, pigmentaria o estructural) sea más visible.
Con el paso del tiempo, además, se produce:
• pérdida de colágeno y elastina
• adelgazamiento de la piel
• redistribución de la grasa facial
Todo esto acentúa las sombras y el aspecto cansado.
Tipos de ojeras
- Ojeras pigmentarias (marrones)
Se deben al exceso de melanina en la piel periocular. Son frecuentes en personas con tendencia al melasma, pieles más oscuras ( la genética interviene ), antecedentes de dermatitis o frotación crónica de los ojos.
- Ojeras vasculares (azuladas o violáceas)
Cuando la piel es muy fina, deja ver el entramado vascular subyacente o la congestión venosa.
- Ojeras estructurales (por hundimiento)
Se producen por la pérdida de volumen en la zona del surco lagrimal, generando una sombra que simula oscuridad.
- Ojeras por edema o bolsas
Relacionadas con retención de líquidos, predisposición genética o debilidad del tabique orbitario.
Como podemos tratarlas?
Existen tratamientos cosméticos y otros médicos, y como siempre, la combinación de varios nos dan los mejores resultados. Acá citamos algunos de ellos.
Principios activos útiles encontrados en cremas para el contorno de ojos (y cómo actúan)
Las cremas y sueros pueden ser un gran apoyo cuando están bien indicados. Algunos ingredientes con evidencia para esta zona son:
• Cafeína: actúa como vasoconstrictor suave y descongestivo. Ayuda a disminuir la apariencia de ojeras vasculares y edema leve, mejorando el aspecto hinchado o azulado.
• Vitamina C: potente antioxidante. Reduce el daño por radicales libres, mejora la luminosidad y ayuda a modular la producción de melanina en ojeras pigmentarias leves.
• Niacinamida (vitamina B3): fortalece la barrera cutánea, reduce inflamación y regula la transferencia de melanina, por lo que es útil en piel sensible con tendencia a pigmentación.
• Retinoides suaves (retinaldehído, retinol de baja concentración): estimulan la producción de colágeno y el recambio celular. Mejoran textura, líneas finas y, a largo plazo, engrosan levemente la dermis, lo que ayuda a disimular ojeras vasculares. Deben usarse con supervisión por la sensibilidad de la zona.
• Péptidos: actúan como señales biológicas que estimulan la síntesis de colágeno y elastina. Contribuyen a mejorar firmeza y calidad de la piel periocular.
• Ácido hialurónico: potente humectante que retiene agua en la piel, mejorando la hidratación, la textura y el aspecto de líneas finas.
• Extractos botánicos calmantes (manzanilla, centella asiática, regaliz, entre otros): ayudan a reducir la inflamación y la irritación, factores que pueden agravar la pigmentación y el aspecto cansado.
Estos productos mejoran principalmente la calidad de la piel periocular. Son muy útiles como base de tratamiento y prevención, pero no corrigen por sí solos hundimientos marcados, bolsas importantes o pigmentaciones profundas.
Tratamientos médicos disponibles en consultorio
Bioestimulación y calidad de piel
• PRP ( plasma rico en plaquetas)
• PDRN / polinucleótidos de esperma de salmón
• Mesoterapias con ácido hialurónico no reticulado, aminoácidos y antioxidantes
Tecnologías
• Láser CO2 o láser Hibrido
• Láser vascular
• Radiofrecuencia fraccionada con microagujas
• HIFU (ultrasonido focalizado)
Tratamientos estructurales
• Relleno con ácido hialurónico específicos para esta zona ( no todos son iguales) en surco lagrimal
• Bioestimuladores suaves
• Hilos tensores finos en casos específicos
¿Qué tratamiento elegir según el tipo de ojera?
Este es el punto clave. La elección no depende solo de qué está de moda, sino de qué mecanismo está produciendo la ojera.
Ojeras pigmentarias
Mejoran con:
• Fotoprotección rigurosa (incluyendo filtros físicos pigmentados)
• Antioxidantes tópicos
• Despigmentantes suaves indicados por dermatólogo
• Láseres que mejoran textura y pigmento superficial
• Mesoterapia con activos antioxidantes
Ojeras vasculares
Mejoran con:
• Cremas con cafeína
• mesoterapia con PRP o PDRN
• Radiofrecuencia fraccionada
• Láser vascular en casos seleccionados
Ojeras estructurales (hundimiento)
Mejoran con:
• Relleno de ácido hialurónico específico para esta zona (no son todos iguales)
• Bioestimuladores profundos seleccionados
• HIFU o radiofrecuencia para soporte tisular
• Combinación con tratamientos de calidad de piel
Ojeras con bolsas o edema
Mejoran con:
• Drenaje linfático manual
• Cambios en hábitos (sal, sueño, alergias)
• Radiofrecuencia o laser con efecto tensor
• En casos marcados, valoración quirúrgica
Ojeras mixtas (las más frecuentes)
La mayoría de los pacientes tienen una combinación de factores, por ello, la planificación escalonada es clave para tener resultados naturales y sostenidos.
Un diagnóstico correcto permite:
• elegir la técnica adecuada
• evitar tratamientos innecesarios
• obtener resultados armónicos y progresivos
Conclusión
Las ojeras no se deben solo al cansancio ni se resuelven con una única crema milagrosa. Son el resultado de factores genéticos, anatómicos, pigmentarios, vasculares y del envejecimiento cutáneo.
Hoy contamos con múltiples herramientas médicas —desde activos tópicos hasta tecnologías, bioestimulación e inyectables— que permiten mejorar la zona de forma progresiva, natural y segura.
La clave está en identificar el tipo de ojera y diseñar un plan personalizado, combinando cuidado domiciliario con tratamientos médicos cuando sea necesario.